miércoles, julio 02, 2014

Dos poemas de Clayton Eshleman

Estos poemas de Clayton Eshleman (Indianápolis, 1935), en traducción de José Manuel Velázquez, aparecen en el libro Sealoque (Whatever), Mantis Editores, 2013.



Portrait of George Dyer talking (1963), tomado de aquí.


ESPÍRITUS EN LA CABEZA

[Estudios de Bacon]

¿Quieres recuperar la integridad original?
Entra de nuevo al caos.
Asesina tu propia existencia profana.
Vuélvete una calavera de chocolate, envuelta en paños
            blancos, los dientes cocidos, cuencas de cáscara
            cerrada.
¿El instante de la aurora previo a la existencia?
La muerte es un rito de pasaje, no un fin.
En el vuelo, la erección se vuelve El Árbol de la Vida.
Soy un cuerpo posado en el follaje de mi esqueleto
            desperdigado.
Del barro bajo las uñas de Satán hice un túmulo
            donde descansar.
Un animal entra en una cueva y emerge transformado
            en hombre.
Un hombre entra en una cueva y deja su animal en
            el muro.
El animal en el muro: cosméticos de tierra, cosmoéticos,
            maquillaje en el espacio interior.
Espíritus de la cabeza.
Ceja de madera sin lijar.
Mi ojo izquierdo un rubor de sangre y esperma.
Esfera ocular: un conejo hecho bola en una jaula.
Un jalón de pelo mohawk almidonado con hollín.
La cabeza interior, versión apaleada de alguien más.
El trancazo en la mandíbula, un puñetazo en la
mandíbula masculina, bala castrada de la
mandíbula prognata.
Ojo como un cráter lunar.
La diana del ojo.
Ojo cerrado bajo un cerebro que enciende géiseres
y escinde fontanelas.
Yo no tengo mandíbula y tengo largas, largas
orejas, mi garganta se extiende hasta mis ojos.
Espíritus de la cabeza.
Mostacho de marga y baba.
Cara de olas, de multitudes serpenteantes.
Cara pajarera, aguilera de mapaches y búhos.
Rabillo del ojo, arena movediza de una mirada.
Y, entonces, George Dyer –un espíritu de la cabeza
            si alguna vez hubo alguno–
volteado para mostrar en perfil
el desenraizado, continente excavado por un
colmillo de su cara,
asunto vendado con párpados y bigotes.
Dyer muerto, con labios de abejorro.
Dyer con un cono de nieve de sangre de nariz hurgada.
Cráneo con nimbos de acero alemán y oro.
Feliz navidad, Sr. Desorden, estoy aquí para
interrogar los nimbos de sus pulmones.
Aquí para engastar sus costillas con botones de
metal, solapas de terciopelo.
Cabeza en división rotacional, un solo ojo, boca y
            terrina de orejas.
Dios se ha retraído del Cráneo del Diablo,
            desde donde dispara telarañas al culo
            de la humanidad.
Dentro de la cara, el Bosco trabaja el surtidor: la boca
            acuchillada hacia el ojo, el ojo moreteado, jardín
            encurtido de amanitas trituradas y sables ciegos.
Pozo de la cara, cementerio enfrentado al caos.
El cerebro como una tina de médula llena con las
            manos rebanadas de científicos.
Cabeza de hueso, de espíritu, cabeza irrompible.
Cabeza destruida e intacta como huevo de granito.
Linchado cuello de lenguas amontonadas invisible a
            los niños que prenden fuego a sus dedos del pie.
Mosca del ojo humano, taciturna mientras excreta.
Zapato de nueve de la boca de George Dyer plantado
            en el hielo.
¿Cuánto blanco puede soportar una cabeza? ¿Puede
            asimilar la supremacía, el cielo? ¿Puede enfrentar
            el enrojecido campo de batalla de la mirada
            de tenazas de hombre envalentonado con su
            hermano?
¿Puedo hacer el ladrido indecible para verificar que
el blanqueamiento racial nunca tuvo éxito en
ponerle puertas a la comunidad de las almas?
Cabeza en su cuerpo de cabello, cabeza homuncular,
            mirada alquímica de un cuerpo de cabello a
            través del cual la masilla del rostro se tritura.






Three Studies for Portrait of Henrietta Moraes' (1963), tomado de aquí.


ESTUDIOS DE BACON (IV)

“Bacon, el cazador de cabezas”


Los retratos de Bacon (cabezas) están hechos de semen, sangre y hollín.

La cabeza de George Dyer –cazada implacablemente en los años 60– se compone de maltratados tornillos irregulares, trozos de roca embarrados de semen, cuencas llenas de hollín empaquetado, la cabeza como un cuerpo, calcetín tiznado de sangre y esperma.

Rostros donde un perro se sacude contra la correa mientras intenta darle la vuelta a la cabeza perrera.

Cabezas enjabonadas con blanco, como si el cerebro fuera semen, como si la extensión del lugar de la vida fuera la médula en los huesos masculinos.

George Dyer sin conocimiento de quién es él,
escoriado metal, mineral castigado,
ronquido en choque, en estrés disimulado,
helada carne azul, una nariz anal rosa enrollada,
sin conocimiento de quién es,
mentón que gotea heces,
con no cimiento, no es.

La cara de Isabel Rawsthorne, sibila y gato de callejón.

Rawsthorne como una cabeza de cuero o como una cabeza de colmena de pelo en un pequeño cuerpo de cabello, carne torcida como por una navaja rotatoria.

Hay un museo de policía en el cabello gore magenta y negro de Henrietta Moraes, envuelto por todos lados y enroscado en su cráneo.

Bueno, ¿es cruel o no ver un “hombre elefante” en un rostro amado? ¿O lo es aceptar la oportunidad y el destino que trepó a bordo de la balsa fetal del modelo?

¿Deshonra uno la sexualidad al ver la cabeza como tripa genital? ¿Bacon clava, en efecto, agujas vudú en sus retratos? ¿Está diseñada su arremolinada bravura para eliminar el dolor de estas cabezas trofeo?

En techumbres de sangre, semen y hollín, la existencia se para de frente sobre la carga de profundidad de la ausencia absoluta.

¡Ah, el agua de seltz del ser, la carbonatada, antigüedad carbonífera del siempre evaporado ser!





viernes, junio 06, 2014

Por el cauce del Hudson: Tres poemas de José Eugenio Sánchez

la verga de neal siempre había puesto de buenas a carolyn hasta que la vio en la boca de allen


técnicamente carolyn probó la verga de allen al besar a nel
(alguna sustancia se debe transmitir)
técnicamente jack también lo hizo al besar a carolyn
y técnicamente allen se la mamó a sí mismo al besar a jack


José Eugenio Sánchez + Un país cayendo a pedazos, tomada de aquí


disertación sobre una botella 12 años en la caja fuerte


jack bebía por razones concretas
sin embargo insultó a alguien
o algo parecido
porque estaban golpeando su cabeza contra el/ pavimento

jack había descubierto algunos beneficios en el / whisky
sabía cuándo le mentían y cómo mentir
divertirse con nada o con lo que nadie se divierte

imaginaba que los árboles le hablaban
y las rocas discutían su genealogía
un día escuchó al mar sugerirle
ir a donde deseara y no volver jamás

y obedeció

(mientras tanto: allen trata de ser la reina de la simpatía
neal casi lo fue
lawrence hace dinero (si acaso alguien sabe de gary 
     manden telegramas)
lucien en la cárcel (un día en el hudson
david rubio alto robusto trató de besarlo
y una navaja y el sol fueron lo más insignificante de
    la tarde:
la historia es de sobra conocida
787 noches tras las rejas
según la policía david le hizo a lucien una
    proposición indecente
y lucien se defendió y le clavó en dos ocasiones 
     un cuchillo en el pecho
llenó sus bolsillos de piedras y lo tiró al río)
lew tomó una pistola y se internó en el bosque para
     nunca más salir
y paul besaba a joan

allen fue novio de joan cuando jack se casó con ella
y después se fue con paul
aunque sigue prefiriendo revolcarse con
     desconocidos de la calle
y llamar después para que la recojan
: ella es agua de formaciones rocosas
luego bill (río turbio empantanado) se casará con
     ella
y accidentalmente la va a matar
pero paul (represa de lago entubado) la abandonará 
     hoy

(precisamente el día que jack descubre algunos de 
     los beneficios del whisky
y que alguien se sintió insultado
o algo parecido
porque continúa estrellando su cabeza contra el 
     pavimento)

el whisky banaliza las cosas o les da prestigio
le da a la humanidad días de esplendor
más de la mitad de los genocidios
han sido ejecutados y planeados con vasos de whisky
aunque también algunos vasos de líquido dorado y 
     hielos firmes
rabiosamente se han opuesto

tienes que levantarte jack
no podrás seguir peleando

y lo mejor de ti es que evitas compromisos
con cualquier cosa que pueda atraparte
una sentencia de cárcel
una mujer
un empleo


the only cure for morphine poisoning is more morphine


este es el río hudson emblema del ancestro que acabó 
    con los bisontes
lugar para encender la radio del oldsmobile
recargarse en el hombro del atardecer y el peor 
     merlot y tirar la ropa al agua
lugar donde jack y allen observan a matt
meando en el río
que repara ante el chorro con un leve crujir de rocas
la verga es larga cual cola de gato y se ve muy dura
en comparación con las piedras que parecen de 
     plastilina
allen ve en esa carne un huerto de manzanas
     abandonado
en algún pedazo del panorama
y se le antoja la sidra
la tarta                       la jalea
las incontables unidades de vitamina c que hay en su 
pulpa
: matt tiene esa risilla que tienen los tontos
y a jack le encanta le pregunta si escucha coltrane
si conoce el oscuro bar sin anuncio del village
y después de un silencio
si le apetece que le muerdan el glande ya
y el cauce del hudson suena
como si sus dedos acariciaran la espalda de los
estados unidos

Tomados de: Jack Boner and the rebellion, Almadía, 2014
    



lunes, marzo 31, 2014

Al final llegan turistas: 4 poemas de Björn Kuhligk*


EL POEMA CRUZA UN CUERPO Y NO SALUDA


1



Cuando se viaja por un país, ese país es un viaje.
Cuando se deja atrás una edificación, se alcanza otra.
Cuando uno ha escrito un poema, escribe el siguiente.
Si eso es una alegría, es una alegría.
Cuando uno toma una cerveza, se toma una cerveza.
Si eso es bonito, entonces es bonito.
Si así continúo, cotinúo con eso.
Cuando me como una ensalada de carnes frías, como una ensalada de carnes frías.
Si eso es una alegría, entonces es una alegría.
Cuando se usa como material la propia vida, eso entonces es así.
Cuando uno desea inventar una nueva gramática, puede hacerlo.
Cuando uno quiere producir una nueva percepción, puede hacerlo.
Cuando uno quiere hacer algo, uno quiere hacer algo.
Si uno desea seguir haciéndolo, entonces uno sigue con ello.
Cuando una patata le dice algo a otra, entonces dice: no quiero ser comida.
Si todavía quiere decir algo, entonces puede decir: era mejor en la tierra.
Si ahora uno sigue haciendo así, entonces así sigue.



2


Se viaja del manantial hacia los faros, no de los faros al manantial.
Hablo de agua salobre, no hablo de pesca en aguas profundas.
Hablo de álgebra, lo que nunca hago, hablo sobre algo que no entiendo en nada.
Hablo sobre el clima, puedo hablar de ello.
Hablo de fotografía, tengo una idea al respecto.
Hablo de teatro, sé muy poco para hablar acerca de ello.
Hablo de poesía, entonces pienso que no debería hablar de ello.
Escribo poesía, escribo poesía.
Se escribe poesía, suficiente con ello.
Viaja uno del manantial hacia los faros, es entonces lo que se hace.
Se vuelve uno patético, entonces deben arder los brezales.
Calla uno, uno calla.
Uno se propone una tarea de escritura, uno tiene una crisis de escritura.
Uno tiene una crisis de escritura, uno debería pasar tiempo con otro.
Dice uno crisis, debe arder un país.
Uno escribe un poema y eso es lo que escribe.
Se escribe ninguno, ninguno se escribe.
Uno vuelve otra vez a decir uno, en algún momento nadie sabe qué quiere decir.
Uno vuelve otra vez a decir uno, sólo indica sí mismo.
Uno vuelve a decir otra vez uno, todos están incluidos.
Otra vez vuelvo a decir nosotros, dirá una vez alguno, yo no soy tu nosotros, mi abuelo nunca quiso disparar en una protesta de los sindicatos alemanes.
Uno viaja de la fuente hacia los faros, a la par nadan salmones.
Uno viaja de los faros a la fuente, a la par nadan salmones.

3



Sé que el arte es sólo la triste concentración de todo déficit.
Sé que ese pensamiento me resulta muy lógico.
Sé que con ese pensamiento escribo poesía.
Sé que por lo general me parecen extrañas las personas que escriben poesía y que en público se expresan sobre la poesía.
Sé que los críticos de poesía, sean de tiempo completo o medio tiempo, me parecen extraños, pues tienen un concepto de lo que un poema debe ser.
Alguna vez, en una película francesa, vi una escena de playa en la que un hombre decía a una mujer: "Madame, quisiera dormir con su hija. Debe ser como un poema que le dedico a usted." 
No sé que es un poema. Sé que alguien que se tiene por un gran o importante poeta, es un lunático.
Sé que todo niño grande puede escribir un poema.
Sé que los adolescentes escriben poemas.
Sé que soy adulto y todavía escribo poemas.
Sé que cada poema es la aglomeración de todos los déficits.
Alguna vez escribí que llevaría hasta los Alpes el poema de Karl Mickel, titulado „Cerveza“, para asegurar la subsistencia de tal poema.
Sé que no valoro bien los Alpes.
Sé que cada poema está triste.
Sé que no quiero llevar a los Alpes ninguna tristeza.
Sé que escribo poemas porque quiero escribir poemas.
Sé que esa lógica rompe los moldes.

4



El poema linda al Oeste con los Estados Unidos de la Inutilidad.
El poema linda al Este con un cuerpo de bomberos voluntario.
El poema linda al sur con una bolsa de harina orgánica.
El poema linda al norte con una estancia infantil subvencionada.
El poema cruza un cuerpo.
El poema cruza mi cuerpo.
El poema cruza mi cuerpo y no saluda.
El poema se consigue lo que necesita.
El poema requiere años, dos minutos.
El poema se vuelve, algunas veces, en verdad una mierda.
Entonces el poema se extingue.
El poema es tan estúpido como el habla de eso, como el que escribe de eso.
El poema es tan astuto como aquel que va al museo.
El poema no requiere de marrullerías ni de la cuenta de la lechera.
El poema no necesita la escritura sobre el poema.
El poema no quiere ser escrito ni hecho.
El poema es un queso cottage.
El poema quiere decir: déjenme en paz cuando estoy consumado.
El poema quiere decir: todo era mejor sobre una cabra.
El poema quiere decir: de dónde sabes lo que quiero y por qué podría yo hablar de ello.

5



Escribo si algo viene.
Escribo si algo no viene.
Escribo si algo llega.
Escribo si algo no llega.
Escribo si los déficits.
Escribo si en una playera está escrito: „I´m a muslim, not a bomb“.
Escribo si las honduras, si las alturas, lo de en medio.
Escribo si los buzos de la apnea, los speed climber.
Escribo cuando ese maldito animal de dolor.
Escribo cuando ese descuido.
Escribo cuando este Esto.
Escribo si la belleza de un campo.
Escribo cuando el silencio, la calma.
Escribo si los déficits.
Escribo si el trozo de prado congelado de un hogar.
Escribo cuando arden los brezales.
Escribo cuando arde el país.
Escribo cuando los roqueros de las periqueras, cuando los capitanes en aguas de bañera.
Escribo cuando el perro que aguarda en el semáforo, cubierto de nieve, y su inocencia.
Escribo cuando es prometida una mayor atención.
Escribo cuando es ofrecido dinero.

6


Respondo, la escribo con las manos.
Respondo, vivo temporal y parcialmente de ello y con ello y bien y gracias.
Respondo, que no responderé sobre eso, Usted no le pregunta a un autor de novelas por qué no escribe poemas.
Respondo, que cada edificio elevado o casa baja, tiene más erotismo.
Respondo que cada cuerpo de agua tiene más de todo.
Respondo que la fiesta de bomberos en Posemuckel alegra a más personas.
Respondo que esta actividad es más ridícula que la fiesta de bomberos en Posemuckel.
Respondo que esta actividad es más seria que la fiesta de bomberos en Posemuckel.
Respondo que hago algo que hacen los adolescentes.
Respondo que eso es una conexión errónea.
Respondo que eso es una herramienta.
Respondo que a veces estoy contento con ello.
Respondo, la escribo con las manos.


DAS GEDICHT GEHT DURCH EINEN KÖRPER UND GRÜSST NICHT MAL


1


Wenn man durch ein Land reist, ist das Land eine Reise wert.
Wenn man eine Siedlung verlässt, erreicht man eine andere.
Wenn man ein Gedicht geschrieben hat, schreibt man ein nächstes.
Wenn das eine Freude ist, ist das eine Freude.
Wenn man ein Bier trinkt, trinkt man ein Bier.
Wenn das schön ist, ist es schön.
Wenn ich das so weiter mache, mache ich so weiter damit.
Wenn ich einen Wurstsalat esse, esse ich einen Wurstsalat.
Wenn das eine Freude ist, dann ist das eine Freude.
Wenn man das eigene Leben als Material benutzt, dann ist das so.
Wenn man eine neue Grammatik erfinden möchte, kann man das tun.
Wenn man eine neue Wahrnehmung erzeugen möchte, kann man das tun.
Wenn man etwas zertrümmern möchte, möchte man etwas zertrümmern.
Wenn man etwas tun möchte, möchte man etwas tun.
Wenn man das jetzt so weitermacht, dann macht man so weiter damit.
Wenn eine Kartoffel was zur anderen sagt, dann sagt sie: Ich möchte nicht gegessen werden. Wenn sie noch was sagen kann, dann kann sie sagen: In der Erde war es besser.
Wenn man das jetzt so weiter macht, dann macht man so weiter.



2


Fährt man von der Quelle zu den Leuchttürmen, fährt man nicht von den Leuchttürmen zur Quelle.
Rede ich über Brackwasser, rede ich nicht über Hochseefischerei.
Rede ich über Algebra, was ich nie mache, rede ich über etwas, von dem ich nichts verstehe.
Rede ich über das Wetter, kann ich darüber reden.
Rede ich über Fotografie, habe ich eine Ahnung davon.
Rede ich über Theater, weiß ich zu wenig, um darüber reden zu können.
Rede ich über Gedichte, denke ich, ich sollte nicht darüber reden.
Schreibe ich Gedichte, schreibe ich Gedichte.
Schreibt man Gedichte, genügt das.
Fährt man von der Quelle zu den Leuchttürmen, dann macht man das.
Wird man pathetisch, dann muss die Heide brennen.
Wird man leise, wird man leise.
Stellt man sich eine Schreibaufgabe, hat man eine Schreibkrise.
Hat man eine Schreibkrise, sollte man seine Zeit mit anderem verbringen.
Sagt man Krise, sollte ein Land brennen.
Schreibt man ein Gedicht, dann schreibt man es.
Schreibt man keins, dann schreibt man keins.
Sagt man immer wieder man, weiß irgendwann niemand mehr, wer gemeint ist.
Sagt man immer wieder man, meint man nur sich selbst.
Sagt man immer wieder man, sind alle gemeint.
Sage ich immer wieder wir, sagt irgendwann jemand, ich bin nicht dein wir, mein Großvater wollte niemals auf eine DGB-Demo schießen.
Fährt man von der Quelle zu den Leuchttürmen, schwimmen Lachse mit.
Fährt man von den Leuchttürmen zur Quelle, schwimmen Lachse mit.



3


Ich weiß, dass Kunst nur die traurige Zusammenballung aller Defizite ist.
Ich weiß, dass mir dieser Gedanke sehr logisch erscheint.
Ich weiß, dass ich mit diesem Gedanken Gedichte schreibe.
Ich weiß, dass ich Menschen, die Gedichte schreiben und sich öffentlich über Gedichte im Allgemeinen äußern, merkwürdig finde.
Ich weiß, dass ich haupt- oder nebenberufliche Kritiker von Gedichten merkwürdig finde, weil sie eine Vorstellung von dem haben, was ein Gedicht sein soll.
Ich habe mal in einem französischen Film eine Strandszene gesehen, in der ein Mann einer Frau sagte: „Madame, ich möchte mit ihrer Tochter schlafen. Es soll wie ein Gedicht sein, was ich ihnen widme.“
Ich weiß nicht, was ein Gedicht ist.
Ich weiß, dass jemand, der sich für einen großen oder wichtigen Dichter hält, einen Knall hat.
Ich weiß, dass jedes größere Kind ein Gedicht schreiben kann.
Ich weiß, dass Jugendliche Gedichte schreiben.
Ich weiß, dass ich erwachsen bin und immer noch Gedichte schreibe.
Ich weiß, dass jedes Gedicht die Ballung aller Defizite ist.
Ich habe mal geschrieben, dass ich das mit „Bier“ betitelte Gedicht von Karl Mickel über die Alpen tragen würde, um den Fortbestand dieses Gedichts zu sichern.
Ich weiß, dass ich die Alpen falsch einschätze.
Ich weiß, dass jedes Gedicht traurig ist.
Ich weiß, dass ich keine Traurigkeit über die Alpen tragen möchte.
Ich weiß, dass ich Gedichte schreibe, weil ich Gedichte schreiben will.
Ich weiß, dass diese Logik bahnbrechend ist.



4


Das Gedicht grenzt im Westen an die Vereinigten Staaten der Zwecklosigkeit.
Das Gedicht grenzt im Osten an eine freiwillige Feuerwehr.
Das Gedicht grenzt im Süden an eine Tüte Bio-Mehl.
Das Gedicht grenzt im Norden an subventionierte Kinderbetreuung.
Das Gedicht grenzt, wenn es Grenzen hat, an seine Selbstgefälligkeit.
Das Gedicht geht durch einen Körper.
Das Gedicht geht durch meinen Körper.
Das Gedicht geht durch meinen Körper und grüßt nicht mal.
Das Gedicht holt sich, was es braucht.
Das Gedicht braucht Jahre, zwei Minuten.
Das Gedicht wird manchmal richtig scheiße.
Das Gedicht wird dann gelöscht.
Das Gedicht ist so dämlich wie der, der darüber redet, darüber schreibt.
Das Gedicht ist so klug wie der, der ins Museum geht.
Das Gedicht braucht keine Schlaumeierei, keine Milchmädchenrechnung.
Das Gedicht braucht kein Schreiben über das Gedicht.
Das Gedicht will geschrieben, will gemacht werden.
Das Gedicht will nicht geschrieben, will nicht gemacht werden.
Das Gedicht ist ein Hüttenkäse.
Das Gedicht will sagen: Lasst mich in Ruhe, wenn ich fertig bin.
Das Gedicht will sagen: In der Ziege war es besser.
Das Gedicht will sagen: Woher weißt du, was ich will und warum kann ich überhaupt reden.



5


Ich schreibe, wenn etwas kommt.
Ich schreibe, wenn etwas nicht kommt.
Ich schreibe, wenn etwas ankommt
Ich schreibe, wenn etwas nicht ankommt.
Ich schreibe, wenn die Defizite.
Ich schreibe, wenn auf einem T-Shirt steht „I´m a muslim, not a bomb“.
Ich schreibe, wenn die Tiefe, die Höhe, das Dazwischen.
Ich schreibe, wenn die Apnoe-Taucher, die Speedclimber.
Ich schreibe, wenn diese verdammten Schmerztiere.
Ich schreibe, wenn diese Verwahrlosung.
Ich schreibe, wenn dieses Dieses.
Ich schreibe, wenn die Schönheit eines Feldes.
Ich schreibe, wenn das Schweigen, die Stille.
Ich schreibe, wenn die Defizite.
Ich schreibe, wenn das gefrostete Stück Wiese vor einem Familienhaus.
Ich schreibe, wenn die Heide brennt.
Ich schreibe, wenn das Land brennt.
Ich schreibe, wenn die Hochstuhlrocker, die Badewannenwasser-Kapitäne.
Ich schreibe, wenn die Liebe, der Hass, die Leere undsoweiter.
Ich schreibe, wenn der von Schnee bedeckte, an der Ampel wartende Hund und seine Ahnungslosigkeit.
Ich schreibe, wenn größere Aufmerksamkeit versprochen wird.
Ich schreibe, wenn Geld geboten wird.



6


Ich antworte, ich schreibe sie mit den Händen.
Ich antworte, ich lebe zeitweise und teilweise davon und damit und gut und danke.
Ich antworte, dass ich darauf nicht antworten werde, Sie fragen doch auch keinen Roman-Autor, warum er keine Gedichte schreibt.
Ich antworte, dass jedes Hoch- oder Flachhaus mehr Erotik hat.
Ich antworte, dass jedes geschlossene Gewässer mehr von allem hat.
Ich antworte, dass ein Feuerwehrfest in Posemuckel mehr Menschen erfreut.
Ich antworte, dass diese Tätigkeit mehr Lächerlichkeit hat als ein Feuerwehrfest in Posemuckel.
Ich antworte, dass diese Tätigkeit mehr Ernsthaftigkeit hat als ein Feuerwehrfest in Posemuckel.
Ich antworte, dass ich etwas mache, was Jugendliche tun.
Ich antworte, dass das eine Fehlschaltung ist.
Ich antworte, dass es ein Handwerk ist.
Ich antworte, ich bin manchmal glücklich dabei.
Ich antworte, ich schreibe sie mit den Händen.



Foto del autor, de la serie "Schöne Orte"



GATOS COGIENDO



Los ciervos al costado del campo de golf

en el radio del tráiler:
trigueñita hermosa, linda vas creciendo

querida lluvia, desciende
sobre todo lo que quieres, te repugna

a mí me gustaría tomar distancia
escribir un poema con el título
Gatos cogiendo número tres

iban a la luz las catarinas
nosotros al interior del rododendro



FICKENDE KATZEN


Die Rehe neben dem Golfplatz

aus dem Radio des LKWs
Gott sei Dank ist sie schlank

lieber Regen, regne nieder
auf alles, was dir lieb, zuwider

ich möchte mich davon abhalten
ein Gedicht mit dem Titel
Fickende Katzen Nr. 3 zu schreiben

die Käfer gingen Richtung Licht
wir gingen in das Innere der Rhododendren

Foto de Björn Kuhligk, de la serie "Schöne Orte" 


EL AMOR**


No acerté con el tema, quería sobre el amor
quería sobre eso, quería sobre sus cejas, hablar
sobre sus cejas delgadas, sobre ese lugar impreciso
el momento, en que mi rostro fue al encuentro
del suyo, no acerté con el tema, me decido
por la orquesta ambulante del comedor asistencial, por la grasa del antojo
por las palabrotas de la valla de seguridad, no acerté con
el tema, quería sobre el amor, sobre displaced people
el amor, no acerté con el tema, la plática
bajo una rama del amor, es la charla bajo una excrecencia
la observo abajo y sobre mí, la observo convencida
por el destello, no acerté con el tema, el sitio de más iluminado


DIE LIEBE

  
Ich habe das Thema verfehlt, ich wollte über die Liebe
ich wollte darüber, ich wollte über ihre Braue, ihre
dünne Braue reden, über diese undeutliche Stelle
den Moment, in der mein Gesicht dem ihren entgegen
kam, ich habe das Thema verfehlt, ich weiche aus auf
das Rummtata der Sozialkantine, auf den Fetten im Imbiss
auf Kraftworte und Sicherheitszäune, ich habe das Thema
verfehlt, ich wollte über die Liebe, über displaced people
die Liebe, ich habe das Thema verfehlt, das Gespräch
unter einem Liebes-Ast ist das Reden unter einer Wucherung
ich sehe sie unter mir und über mir, ich sehe diese vom Flirren
überzogene, ich habe das Thema verfehlt, diese aufblendende Stelle


"Schöne Orte"


ESTE POEMA ES AZUL CIELO

Este poema es un sabihondo, posee una claridad
con que otros sueñan, este poema ha leído todos
los demás poemas y no debe preocuparse por ello,
pasado un siglo quedará al desnudo, pero bien
presentable, este poema se había vendido
antes de estar disponible, usa una flor amarilla
en la curva de la última letra, es el dátil
en el manzanar del vecino, este poema no requiere
dominarse, puede hacer lo que desea, ya jugó
a la ruleta africana, mantuvo al mismo tiempo
el parque limpio, cuando orina, lo hace contra el viento
y no se moja, azul cielo, cuando lo exigen, también puede



DIESES GEDICHT IST AZURBLAU


Dieses Gedicht ist fachlich topfit, es besitzt eine Klarheit
von der Andere träumen, dieses Gedicht hat alle anderen
Gedichte gelesen und muss sich nicht darum kümmern,
es wird sich nach einem Jahrhundert ausziehen und noch
immer aussehen, dieses Gedicht war schon verkauft
als es noch gar nicht vorhanden war, es trägt eine gelbe Blume
in der Rundung des letzten Buchstabens, es ist die Dattel
auf Nachbars Streuobstwiese, dieses Gedicht braucht
keine Haltung, es kann machen, was es will, es hat
afrikanisches Roulette gespielt und gleichzeitig den Stadtpark
sauber gehalten, wenn es pinkelt, dann gegen den Wind und wird
nicht nass, azurblau, wenn es verlangt wird, kann es auch



*Björn Kuhligk (Berlín, 1975). Es autor de los libros de poesía Aquí no hay calles costeras (Lyrikedition 2000, 2001), Al final llegan turistas (Berlin Verlag, 2002), Gran cine (Berlin Verlag, 2005), El bosque en la habitación – Un viaje a la montaña (en colaboración con Jan Wagner, Berliner Taschenbuch Verlag, 2007), De la superficie de la tierra (Berlin Verlag, 2009) y La calma entre el cero y el uno, (Hanser Berlin, 2013).



** Esta versión del poema "El amor" apareció originalmente en la revista Tierra Adentro, número 187. 

*** Las versiones al español de Daniel Bencomo.